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La industria del envasado alimentario ha experimentado numerosos cambios desde la aparición de los primeros envases metálicos. La industrialización fue, en un principio, la razón por la que se optó por el metal para la producción alimentaria a gran escala. A continuación se exponen algunos puntos clave de la historia, desde la revolución industrial, que impulsaron la demanda de envases de aluminio u otros metales.

Evolución de las latas metálicas para el envasado de alimentos

23 de junio de 2019, 15:01:04

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Evolución de las latas metálicas para el envasado de alimentos

Índice

La industria del envasado alimentario ha experimentado numerosos cambios desde la aparición de los primeros envases metálicos. La industrialización fue, en un principio, la razón por la que se optó por el metal para la producción alimentaria a gran escala. A continuación se exponen algunos puntos clave de la historia, desde la revolución industrial, que impulsaron la demanda de envases de aluminio u otros metales.

Primeros métodos de embalaje industrial

Tras las revoluciones estadounidense y francesa, comenzaron a surgir los métodos modernos de envasado. El siglo XIX fue testigo de rápidos avances en el ámbito de los equipos industriales, lo que permitió acelerar el proceso de envasado. A principios del siglo XIX, los envases comerciales para alimentos se fabricaban con materiales como la cerámica, el vidrio y el hierro estañado. La primera fábrica comercial de conservas se inauguró en Inglaterra en 1813. Los alimentos en conserva de esa época incluían ostras, carnes, frutas y verduras.

Las latas decoradas comenzaron a extenderse a partir de la década de 1830, y se utilizaban para galletas y pasteles. La patente de la primera máquina para estampar latas cilíndricas se concedió a Allan Taylor en 1847, mientras que otros nuevos procedimientos contribuían a agilizar la producción. Once años más tarde, el inventor Ezra J. Warner obtuvo la patente del abrelatas, que pasó a ser de uso habitual entre el personal militar de Estados Unidos durante la Guerra Civil.

En 1875 aparecieron las primeras latas cónicas, que se adoptaron rápidamente para envasar la carne en conserva y las sardinas. Junto a los numerosos inventos modernos que empezaron a surgir en la década de 1880, se creó la primera máquina automática para fabricar latas. Uno de los avances más singulares en el ámbito del envasado que se produjo durante ese siglo tuvo lugar en 1899, con la patente de los aerosoles, concedida al equipo de Helbling y Petsch. Los aerosoles permiten mantener contenidos líquidos o gaseosos a presión en recipientes, para luego poder pulverizarlos en forma de fina niebla. Unas décadas más tarde se introdujo una versión más moderna de los aerosoles.

Uno de los principales factores que revolucionó la industria del envasado de carne en Estados Unidos fue la famosa novela de 1905 «The Jungle», del periodista de investigación Upton Sinclair. Aunque se trataba de una obra de ficción, el libro denunciaba y ponía de manifiesto las condiciones insalubres de las instalaciones de envasado de carne estadounidenses y los casos de contaminación alimentaria, lo que provocó la creación de la Ley de Inspección de la Carne (Meat Inspection Act) y la Ley de Seguridad Alimentaria y Farmacéutica (Pure Food and Drug Act). Esta legislación dio lugar, en última instancia, a la creación de la FDA (Food and Drug Administration) estadounidense.

Envases metálicos en el siglo XX

A principios del siglo XX se produjeron aún más inventos, lo que marcó el inicio de la sociedad de consumo tal y como la conocemos hoy en día. El enlatado del atún comenzó en 1909 en la costa oeste de Estados Unidos. En 1914, se empezaron a utilizar hornos de túnel para secar la tinta de los envases de hojalata. Bayer lanzó en 1917 unas cajas de pequeño tamaño para sus aspirinas. Ese mismo año se introdujeron las cajas de café con apertura mediante llave. A continuación se enumeran otros avances clave de la industria del envasado alimentario en el sigloXX, antes de la Segunda Guerra Mundial:

  • 1926 - Se lanzan al mercado las conservas «Spam»
  • 1931 - Se presenta por primera vez el abrelatas eléctrico
  • 1935 - Krueger lanza al mercado la primera cerveza en lata

Nada más terminar la guerra, en 1945, se fabricó en serie el primer aerosol. En los años 50, mientras el mundo entraba en la era de la Guerra Fría, los fabricantes de latas metálicas sometían a prueba sus envases para comprobar si podían resistir una explosión nuclear y seguir ofreciendo alimentos aptos para el consumo. Los resultados fueron positivos. En 1957, los metales se volvieron aún más duraderos cuando se empezó a introducir el aluminio como material para las latas. La primera lata de cerveza totalmente metálica apareció unos años más tarde. A continuación, en 1962, llegó la primera lata de refresco con lengüeta.

La era de la sostenibilidad

La celebración del Día de la Tierra en 1970 marcó el inicio de una nueva era, que inspiró el reciclaje de las latas. Los fabricantes de latas comenzaron a prestar más atención a los principios de sostenibilidad, creando latas más ligeras que utilizaban menos materiales. A mediados de los años 80, las latas de aluminio eran los envases preferidos para las bebidas. El aluminio es uno de los materiales más sostenibles, ya que es lo suficientemente resistente como para tener una vida útil considerable y puede reciclarse infinitamente sin perder calidad.

Otro ejemplo llamativo de concepto innovador inspirado en objetivos de sostenibilidad es la introducción de las aberturas con lengüeta en 1989. Al mantener esta lengüeta en la lata en lugar de romperla, se reduce la cantidad de residuos y el aluminio permanece intacto, lo que permite reciclar más metal. A lo largo de los años 90, se redujeron el tamaño y la circunferencia de las latas, lo que las convirtió en un envase aún más eficaz y sostenible.

Conclusión

La industria del envasado de alimentos ha utilizado diversos materiales desde el siglo pasado, pero los metales como el aluminio y el hojalata son los que más éxito han tenido, debido a su resistencia y durabilidad. La historia ha demostrado que, a la hora de almacenar alimentos durante largos periodos de tiempo, las latas metálicas son las más adecuadas.