Comprender la relación entre una marca y el comportamiento de los consumidores es una de las perspectivas más valiosas que un empresario puede tener sobre un mercado. La marca debe establecer un vínculo emocional con el consumidor para que este la considere importante. A continuación, ofrecemos una visión general de los elementos que vinculan emocionalmente a un consumidor con sus marcas favoritas.
Crear una marca memorable
Es importante recordar que la mente del consumidor es el punto de partida de la relación con una marca. Para llegar a esa mente hay que recurrir al marketing y al embalaje. La gente descubre la mayoría de los productos, ya sea mientras hace la compra en una tienda, a través de la exposición mediática o mediante experiencias reales. En general, para que una persona conecte con una marca y desarrolle una relación duradera con ella, debe identificarse con los valores que defiende la marca.
A lo largo del último siglo, han surgido y desaparecido fabricantes, a menudo en consonancia con la vida útil del producto. Las marcas que se limitan a un solo producto no suelen durar mucho tiempo, mientras que las que abarcan varias gamas de productos suelen convertirse en parte de la cultura de los consumidores. Estas marcas se integran definitivamente en el estilo de vida y los valores de los consumidores.
Las marcas se vuelven memorables cuando ofrecen una satisfacción constante a los clientes a lo largo del tiempo. La clave para ser memorable es superar la media o lo mínimo que espera el cliente. Los diseñadores del producto y del envase deben comprender esta relación y transmitir en el envase las ventajas más convincentes del producto.
Tocar la fibra sensible
Una marca no solo debe suscitar reflexiones en la mente del consumidor objetivo, sino que también debe despertar emociones. La utilidad del producto da al consumidor motivos para reflexionar, mientras que los elementos emocionales del envase generan sentimientos de emoción y urgencia.
La comunicación a nivel emocional crea un vínculo más estrecho entre la marca y el consumidor. Da la impresión de que se trata de una colaboración y de que el consumidor forma parte de un equipo ganador. La comunicación emocional puede lograrse mediante el color y otros elementos visuales. El color es importante porque cada persona asocia determinados colores con determinadas emociones. En algunos casos, es previsible que el rojo vivo se asocie con la emoción, mientras que el azul claro evoca la relajación y la serenidad.
Ganarse la confianza del consumidor con el metal
El aspecto más importante de la relación entre una marca y el comportamiento de los consumidores puede resumirse en la confianza. ¿Hasta qué punto confía el consumidor en lo que ve en el envase y en lo que ha oído decir a otros sobre el producto? Cuanto más positiva sea la interacción del consumidor con la marca, mayor será el nivel de confianza que desarrolle, lo que le llevará a realizar la compra.
El envase metálico contribuye a generar confianza en una marca, ya que es una solución duradera que protege el producto de los factores externos. Los consumidores saben que un producto tiene menos probabilidades de sufrir daños en un envase metálico que en uno de cartón. Por lo tanto, ya existe una conciencia generalizada de que el metal es una solución de envasado resistente.
A algunas personas les gusta regalar dulces a sus amigos y familiares. Elegir dulces en un envase metálico aporta un valor añadido al regalo, ya que garantiza al destinatario que los alimentos están bien protegidos.
Conclusión
La relación entre la marca y el comportamiento de los consumidores es fascinante porque, en muchos aspectos, es la clave del éxito de una marca. Cuanto más refleje una marca los valores del consumidor, más...
Referencias
[1] Relación entre el color y las emociones: un estudio realizado con estudiantes (2004), de Naz Kaya y H. Epps
[2] Análisis de la emoción que transmiten los colores en las distintas culturas(2004), Xiao-Ping Gao, J. Xin, Tetsuya Sato, A. Hansuebsai, Marcello Scalzo, Kanji Kajiwara, S. Guan, J. Valldeperas, M. Lis, M. Billger






